Buscar
  • Carla Pérez-Galicia

¿Cómo dejar de llorar en silencio?


Esta semana el común denominador de mis sesiones individuales fue el llanto. Dos de mis clientas lloraban durante sus sesiones pidiéndome perdón porque no tenían otro espacio en donde desahogarse.

Una por frustración, por creer que no “puede” hacer lo que ama hacer. Y otra por un problema de falta de comunicación con sus hijos adolescentes que la lleva a no querer salir de la cama.

Las dos son mujeres maravillosas, tienen todos los recursos para transformarse, pero como a todas nos pasa, muchas veces nos da miedo hacer cambios en nuestra vida que nos lleven a “perder el control”.

Creo que el miedo más evidente es perder la atención de los que nos rodean. Nos metemos en un tren de auto crítica y perfeccionismo que niega lo que verdaderamente sucede adentro. Queremos dar la imagen de fortaleza, por lo que no revelamos al mundo lo que verdaderamente nos sucede, creemos que si nos ven vulnerables pareceremos débiles y todo lo que depende de nosotras se desvencijará.

Sabemos en el fondo de nuestro corazón que, efectivamente, somos nosotras las mujeres las que sostenemos todo lo que nos rodea, pero cuando lo hacemos tratando de auto controlarnos y controlar, rompemos nuestra armonía y la armonía de todos.

El hecho de poder manejar el arte de sostener a nuestra pareja, hijos, trabajo y vida es un regalo, aunque muchas veces nos parezca una “carga”.

Aquí y ahora te digo que sostener el espacio energético de todo lo que nos rodea nos da un poder infinito, pero para lograr manejarlo, primero necesitamos entender cómo funciona y aprender a dirigir nuestra energía interna: el poder femenino del Chi.

¡Deja de llorar en silencio y déjame ayudarte a descubrir la magia infinita que llevas dentro!

Mientras tanto, te comparto mis 3 reglas de oro:

1. Reducir.

Reducir viene de reducere, que quiere decir conducir hacia atrás. No es solamente hacer una pausa en tu vida, sino meter el freno de mano y conducir hacia atrás para poder ver todo desde otra perspectiva.

Para de discutir con tus hijos, para de hacer lo que no amas hacer y busca a alguien que lo haga por ti. Si no quieres ir por tus hijos a la escuela, contrata el autobús escolar; si no quieres discutir con tus hijos adolescentes, para de hacerlo y verás que nada pasa.

Escucha a tu cuerpo, en los primeros segundos él sabe qué es un sí y qué es un no. Es increíble como cada día hacemos más de lo que no nos gusta hacer y ni siquiera lo cuestionamos.

Ahora haz una lista de eso y comienza a ver cuáles serían las posibles soluciones, verás que hay mucho más de las que te imaginas. Preguntate constantemente: ¿qué necesito ahora?

2. Metabolizar.

Todo el mundo quiere metabolizar rápidamente, ¿por qué? Metabolizar es obtener de la comida lo que me nutre y deshacerme rápidamente del desperdicio que eso genera. Pues en la vida no es diferente.

Metabolizar rápido los eventos que no podemos controlar es vital para seguir adelante. Toma lo que te sirve y deshazte para siempre de lo que no, porque si te quedas conectada a lo que no te funcionó de tal o cual amiga, relación, o situación, no lo habrás metabolizado nunca, por lo que tampoco podrás descubrir su parte nutritiva. Se vale pedir ayuda de cualquier tipo para metabolizar mejor.

3. Re-poblar.

Re-pobla tu vida con todo lo que amas hacer. En lugar de pelear con lo que no te gusta o con lo que no haces bien, tratando constantemente de ser “mejor”, piensa que ya eres perfecta como eres y lo único que necesitas es hacer mucho más de lo que sí te gusta hacer, de lo que te hace feliz: pintar, montar, caminar, escuchar música... así irás transformando tu vida sin darte cuenta.

#poderfemenino #dejardellorar #vencerelmiedo #empoderamientofemenino

0 vistas

Derechos reservados  2020   - Holistic Nutrition Coaching - Carla Pérez-Galicia - Lo que Comen las DiosasTM

  • Grey Facebook Icon
  • Instagram - Gris Círculo